miércoles, 6 de mayo de 2009

Regreso


(Moon River, Audrey Hepburn//Breakfast in Tiffany's)


Regreso al Faro. Por ti y por él, y por aquellos que se han interesado en estas pobres letras sin sentido pero sentidas: a aquellos que entienden y saben leer más allá del significado de cada palabra, más allá de cada coma o tilde juguetona. Escritura sin reglas ni acentos. Por aquellos que saben que cuesta escribir un "ámame" en condiciones, con esa tendencia austral y sensual, de caminar cada letra acentuando el final, en una especie de ruego y orden que juegan a la par: "amamé"...así, entre un susurro y un suspiro. Y respirando, para ahogar emociones tramposas que buscan absolución. Respirandoté, poquito a poco, cerquita entre tus dedos cansados de teclear y mi mente embotellada y saturada de pensamientos que rebotan unos en otros, contradictorios y dispares. Agotada estoy de pensar sin pensar, tanto que ya no sé lo que pienso y, firmo la decisión de no volver a hacerlo. Sin meditar, entiendo y comprendo, siempre, aunque a veces no esté de acuerdo con actitudes carentes de decisión y valentía. Pero somos así, y así acabaremos. Y no vale la pena intentar cambiar a nadie, y más cuando ya se acepta y no aceptamos que nos cambien a nosotros mismos. Tal vez lejos pero siempre cerca. Sorprendente cercanía y complicidad inexplicable. Caminos paralelos que predestinan un cruce que se produce a medias. Sin preguntas y respuestas enredadas. Noche de bohemia de licores y cervezas que camuflan lo impredecible. Emociones templadas entre besos y caricias con anhelos de mucho más. Pocas palabras y mucha contención. Y ternura, de esa que tú y yo sabemos, y que muchos quisieran para sí. De esa que me gusta y conformandomé con ella, siendo poco para lo mucho que pudiera ser. No me equivoco al entonar también el "mea culpa" que me persigue en mi propia sombra, en esta forma de ser y este orgullo que me puede y que me impide doblar el lomo, muchas veces. Y no me siento orgullosa de ello. Hubo un día que decidí liberarme de cadenas extrañas y extranjeras y volví a nacer, pero ahora falta que llegue el día en que se me libere de mis propios fantasmas, que no dejan de seguirme recordándome los errores que no debo volver a cometer. Y que seguramente volveré a cometer. Por qué así esta escrito, y así me parieron. Pero aprendiendo e intentando mejorar, tomando las cosas tal y como van llegando. Y sonriendo a pesar de que a mi alrededor no haya espacio para mucha sonrisa. Tal vez ese que está allí arriba o, eso dicen, algún día pueda volver a mirarnos y solventar tanta injusticia unida en tan poco tiempo. Pero no tenemos tiempo para plegarias ni ruegos, así que no vale la pena lamentarse demasiado e intentar aprovechar al máximo lo que nos quede y ante todo no bajar la guardia ni acelerar procesos de vida .Exprimir los días al máximo, sí, pero sin excesos y sin prisas, ni "el ahora ya todo vale y me da igual". Hay que quererse, y no tengo más que decir que no se sepa.

Mis dosis de cansancio mental acumulado, no me impiden ver que no tengo nada de lo que quejarme, y dar gracias y desear que todo se quede tal y como está en alguna faceta de mi vida. Me quejo de otras y sí, que a veces me quejo por costumbre, pero también creo que si no esperamos más de la vida, muchas cosas no tendrían sentido, por eso espero, y espero mucho, todo lo que me merezca y lo que no, que al fin y al cabo, no me diferencia demasiado del resto del mundo.

Respiro, y sigo, caminando este mundo, a pasitos cortos, contigo, bailando a ritmo de tango, sensual y tranquilo. Despacito. Defendiendo mi espacio, y valorando el tuyo. Entendiendo.