(Antes de que cuente diez, Fito y Fitipaldis)
... sé que te gustaría lo nuevo de Fito.
Y a mí también. Regreso de a poquito...
Todo necesita su tiempo y la vida se abre camino. No miento cuando digo que he pasado los peores días de mi vida, pero voy aceptando y haciéndome a la idea de que todo es real y lo que veo es lo que hay. Ha sido una pesadilla sin despertar, en la cuál he deseado morir mil veces, y resucitar otras dos mil. Me he dicho y me repito cada día, que todo pasa por algo, que cada revés es una prueba y debemos superarla porque siempre hay motivos para seguir en este mundo.
Escribir me sirve de terapia. Me leo y me creo lo que escribo. También me sorprendo a mi misma, haciendo cosas para invertir el tiempo. He pasado la fase de las preguntas sin respuesta. Creo que el ser humano está muy capacitado para superar adversidades, y debemos creer que eso es posible. No se trata de olvidar y pasar página, se trata de digerir y poder seguir con nuestro ritmo de vida, con todo incluido. Si nos fijamos a nuestro alrededor, siempre nos sentiremos identificados con aquel que también sufre, y egoistamente eso nos sirve de consuelo.
No hay vida perfecta, todos sufrimos pérdidas y todos necesitamos nuestros periodos de duelo. Cada cuál necesita su propio tiempo para metabolizar el dolor y eso no está escrito en ningún libro. Pero de lo que no hay ninguna duda, es que sólo tenemos que buscar la belleza en las pequeñas cosas que a menudo nos perdemos, fijarnos bien en los regalos que la vida nos hace.
Besos a todos.
jueves, 20 de agosto de 2009
Vida...
viernes, 14 de agosto de 2009
( Con Hijo Incluido, Buena Fe )
Vida: Injusta, Cruel, Caprichosa, Extraña, Impredecible...
Sigo caminando. Por mi princesa, por mis amigos, por mi querido hermano, incluso por aquél que sorpresivamente me ha ayudado a sostenerme en esos primeros días de estado de shock y dolor sin límites y doy gracias, sinceras.

Y a ti ... no sé que decirte, sabes de mi escepticismo y ni siquiera veo lo que estoy escribiendo ahora, pero sí, quiero creer que tal vez me lees... Gracias por haberme dado tanto, por ser y existir... nunca te olvidaré, mi gatito... Mario.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Regreso
(Moon River, Audrey Hepburn//Breakfast in Tiffany's)
sábado, 21 de marzo de 2009
Mirada
Mar adentro
mar adentro
Y en la ingravidez del fondo
dónde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo
es como penetrar al centro del universo.
El abrazo más pueril
y el más puro de los besos
hasta vernos reducidos
en un único deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco, repitiendo sin palabras
"más adentro", "más adentro"
hasta el más allá del todo
por la sangre, y por los huesos.
pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.
(Mar Adentro, Ramón Sampedro)
( Hace ahora justamente un año, publiqué este poema de un maestro y valiente gallego. Todo resultó al revisionar la película biográfica sobre él, que Alejandro Amenábar dirigió para memoria de muchos. Recuerdo que me impactó sobremanera este poema que voz en off inundaba el resto de imágenes. Sumado a la excelente interpretación del señor Bardem, me dejé llevar por un rato navegando en un sueño, que al final naufragó y con él desapareció la esperanza, así como se diluyó todo lo anterior escrito. Hoy lo aderezo con notas musicales, sin permiso, pero con ánimo de volver a reencontrarme con lo que soy. )
viernes, 13 de marzo de 2009
Día
( Desolado, Pastora )
Suena el despertador, me desperezo, volteo, me niego: las seis
Me levanto, me arrastro, me miro en el espejo, me horrorizo...preparo café, preparo la ropa, lo preparo todo (debí prepararlo anoche) bebo café negrito, con edulcorante, acompañado de un bollo bien azucarado (sí, lo sé). Me acicalo, me perfumo, peino mis cabellos que no se dejan peinar, demasiado largos, demasiado locos (¿ tienen vida propia ?) y vuelvo a peinarme reflejada en mi ahumado espejo ...¿dónde están mis zapatos primaverales nuevos? ¡ah, si! en su lugar, claro. Me los planto y al dar dos pasos, mis pies me recuerdan que jamás evolucionaron para esos zapatos (carencias de arco plantar). Asomo la nariz por la ventana. Llueve, mejor dejar los zapatos floridos y buscar algo acorde con la inclemencia... y un paraguas. Salgo, cruce con vecino, le espeto un buenos días de cortesía; parece que me habla del tiempo pero ya voy tarde. Calle arriba, lluvia que arrecia y paraguas de los chinos al que se le escapa una varilla. Llego, el jodido artilugio se niega a cerrar. Lo lanzo al contenedor más cercano... ¡Bon día! caritas de sueño, ojitos pegados y caras largas. Nos ponemos a ello: papeles por aquí, llamaditas por allá...tengo hambre. Voy al bareto de al lado, sigue lloviendo y me arrepiento de haber largado el paraguas, pero ya he llegado al lugar. Aromas a refrito y currantes arreglando el mundo. La crisis y el partido de anoche. Entra mi amigo Miguel, le hago un huequecito y charlamos: empezamos con Garzón y terminamos con los entresijos del último libro de Harry Potter. (no sé en que extraño momento cambió el rumbo de la conversación, ni tampoco porqué dos adultos leen al niño mago) Vuelvo, sigo con lo mío... ; ¡catorce! y pies para que os quiero. Debería ir a ver a mi madre, pero no voy. Llego a casa (mejor no me siento que me duermo) ordeno, desordeno, hago y deshago. Teléfono que suena (lo dejo sonar, paso) Abro la nevera, no hay nada que me apetezca en ella. La vuelvo a abrir, y sigue ahí lo mismo de antes y sigue sin apetecerme. Realizo un par de llamadas...todo bien, luego me paso. Busco un cigarrillo, me asomo a la ventana y me quedo embobada observando a mi vecina de unos cien años, con cara de estar esperando que llegue algún tren. La saludo, le digo que se meta en casa pero parece no escucharme. Vuelvo a salir, me detengo a saludarla... me mira con esos ojitos azules con brillo de sabiduría innata y me regala un besito tierno. ¿no tiene frío, abuela? pues parece que no, es gallega y son de otra pasta. Y voy, me queda poco tiempo para hacer un par de cosas e ir a recoger a la princesa ; Diecisiete: La espero en la puerta del cole, sale: besitos, abrazos y me tienes que dar treintaycinco euros para una excursión (joder). De vuelta a casita, y un ratito con Mozart a ritmo de flauta travessera. Toca audición. Rumbo al Auditori. Escucho tocar a veinte niños monísimos, hasta que le llega el turno a la mía. Me saluda desde el escenario ( el consejo de que no lo hiciera, no ha servido para nada) me embobo, y aplausos al final, ella también se aplaude (di que sí )...me encanta. La felicito y nos volvemos a casa. Los deberes y los problemas de matemáticas. Hilo musical de fondo: lavadora que centrifuga. Ropa tendida entre puré de verduras y tortilla de lo que hay. Veintiuna: Mis pilas se agotan, y la cama me llama a gritos. Niña remolona que quiere ver la tele. Promesas que no serán cumplidas a cambio de acostarse temprano, pero que consiguen lo deseado.Veintidós: Es mi momento, niña acostada y casa ordenada. Enciendo el ordenador, leo el correo...nada interesante. Enciendo el televisor para ver que no hay nada que ver... Y llega mi momento de pensar, me relajo, y te pienso, quizá no debo, quizá no quiero. Veintidós, Veintitrés, Venticuatro...Y tarareo ...( ¿dónde vas? , tan sola y tan tarde ... ¿dónde vas, Fiona, dónde vas...?)
lunes, 2 de marzo de 2009
Pez
(Digital Art: Women in Art, Philip Scott Johnson)
http://www.youtube.com/eggman913
Nacer tal día como hoy, a finales de invierno; un invierno que en breve nos abandona. Y aunque el frío nos siga cubriendo, juntas compartimos mantita y sueños. Asciendes peldaño a peldaño, despacito, tropezando de vez en cuando con algún pie que no suele ser el tuyo. Siempre contemplando el cielo, buscando pajarillos azules y estrellitas de mar. Hija de Neptuno que bracea entre aguas inquietas y flameantes pasiones. Llamas que diluyes sin querer, apenas rozando con aquella extremidad más escamosa. Y te escurres, desapareces entre esas aguas bravas, de la misma manera que a veces asciendes, asomando cabellos y ojitos brillantes. Mujer de lluvia con emociones escondidas en tu pecho. Ese corazoncito que protesta a diario, golpeándote con fuerza, latiendo por algo que ocultas. Pero aquí estoy, contigo, pegada a ti y sintiendo a la par, sin abandonar, sin respiro, ni realidad a la que escribir ni rezar...
Feliz cumpleaños, pececito, mujer entera y completa. Señorita del mar, sirena que canta ...
Muchos besos, femme de jour...
(dedicado a una francesita especial...)
martes, 24 de febrero de 2009
borrar...
No quieren nacer las letras cuando una se siente confusa y perdida. Ellas están ahí, apelotonadas e inconexas, cantando todas juntitas sin significado aparente y con esa imposibilidad de ordenarlas para darles un mínimo de sentido. El sentido que nada parece tener. Aunque quizá es la primera vez que empiezo a encontrarlo en muchas de las situaciones vividas en los últimos tiempos. Nada es lo que parece, y nada se escribe sin ese sentido aparente que queremos lanzar al mundo. Tratamos de huir, de una manera irracional, intentando apartar a todo aquel que nos mueve el suelo, a aquél que sigue bailándonos el agua. Y el mensaje es recibido claramente, con la respuesta esperada y temida, que contradictoriamente nos trastorna al ver que el otro jugador nos intuye más de lo que creíamos...con la inconsecuente reacción temperamental, que a veces anda olvidando las buenas normas de educación.
Es mucho más fácil la negación, el querer pasar página, que el declarar abiertamente que sólo respiras por alguien. Y no hay más certeza que esa, a pesar de los deseos de poner tierra de por medio y terminar de una vez con un juego al que nunca quieres jugar. Un juego en el que sólo hay perdedores y ningún ganador. Y no es el juego soñado que termina en tablas, en el que ambos jugadores se dan la mano y caminan con una sonrisa permanente hacia una vida compartida. No lo es; aunque por ambas partes, y lo digo ya con un débil conocimiento más que con intuición, nos gustaría que así fuera.
Tal vez un día sepamos que hacer con lo que tenemos o creemos tener, sin hacer preguntas ni esperar respuestas. Sin complicarnos la vida y a la par complicándola hasta morir...
