(The Contradiction,Máiréad Nesbitt)
Ando sumergida en pensamientos contradictorios.Miedos extraños que antes no comprendía y que ahora parecen apoderarse de mi.Y no me entiendo,o por lo menos,no del modo que quisiera entenderme.Aunque tampoco me extraña,sinceramente.Todos caminamos con pies de plomo ante situaciones dadas,historias complicadas que sabemos que nos pueden llevar por el camino equivocado,y ante eso,a veces lo mejor es fijar nuestra atención en lo simple,en lo fácil.
Hasta este punto de mi vida,había optado por elegir esa vía,moviendo los hilos necesarios para tirar de ellos a mi antojo,y poder usar la tijera en el momento en que éstos tensaran demasiado esa libertad tan apreciada por mi y tan mal entendida por otros.Lecciones aprendidas y tal vez decisiones alejadas de lo que el mundo espera de una,pero nunca con ánimo de provocar dolor o rabia.Hay que saber escuchar y atender a razones, sean éstas las que uno desea oír o por el contrario intentar asumir qué lo que no es,no lo será nunca.Pura matemática,uno más cero,nunca podrán ser dos.Y en este caso,ella era un cero...
Intento centrarme en aquello que quiero,en lo que deseo realmente.En este momento aprendo a caminar sola y sin interferencias en lo que respecta a un posible futuro;incierto,por supuesto.No existen bolas de cristal,que nos reflejen el día de mañana y no soy de las que se interesa demasiado por saber que pasará o dónde está esa puerta por la que colarme sin necesidad de pagar entrada.Prefiero rascarme el bolsillo,y visualizar la película que me seduce.Si llega al punto de no gustarme el final,acarrearé con lo acontecido y me quedaré con lo visto y vivido,y aun así,seguiré apostando por aquello que creo.
Contradicciones y miedos.Felicidad a cuentagotas y ánimo renovado...
