jueves, 21 de agosto de 2008
Daniel
(Mar adentro,Alejandro Amenábar)
Abro mi ventana,aquella por la que a veces suele entrar un poco de aire ,a veces un tanto contaminado,o mejor dicho.. siempre.Queda poco aire respirable a mi alrededor.Ya una no sabe lo que es correcto o no,pero aún así,la entreabro,despacito,y siento una bocanada de algo,fresco,jovial,joven,que me lleva,me mueve,y me provoca mil sonrisas. Tu aspecto de hombre forjado y tu sonrisa de niño,llena de franqueza,entre palabras simples y llanas,de aquellas que me gustan,por lo sencillo ,por lo directo y por lo claro. Enredada en tu cabello y tu cuerpo.Ensimismada en pensamientos y sueños llenos de calor humano,de alta temperatura y juegos mortales que queman nuestros sentidos.Tan lejano y tan cercano.Lo que nunca sería y tal vez sea.No hay lugar para la magia ni para las adivinanzas. No soy lo que te conviene,ni pretendo serlo.Tan sólo eres un regalo lleno de vida ,que me mueve en estos tiempos de mente nublada y sentimientos encontrados.Cada uno seguirá su camino y así debe ser,pero...déjame decirte,mi querido Daniel,sólo por una vez...
No cambies nunca...

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